¿Cómo encarar la lucha de las U públicas por presupuesto justo?

Paro activo en todas las universidades públicas hasta derrotar los planes recortistas del gobierno de Chavez y Fernández.
Llamamos a conformar asambleas y comités de lucha en todas las sedes, recintos y centros de trabajo para preparar una asamblea general y definir un plan de lucha
Por Adrián Jaén España y David Morera Herrera
Las mociones que presenta la fracción oficialista del Partido Pueblo Soberano, coordinada por el exministro de Hacienda, Nogui Acosta, pretenden recortar ₡26.000 millones del presupuesto de las universidades públicas del próximo año y dejar de pagar del presupuesto de este año y montos adeudados un monto de ₡64.000 millones para este año.
Este nuevo zarpazo al presupuesto universitario, como denunciaron en conferencia de prensa el jueves pasado las rectorías de las cinco universidades públicas, implicaría un cierre técnico de sedes universitarias, como, por ejemplo, la del TEC en Limón y el recinto de Paraiso de la UCR. El recorte implica que no se podrán recibir una cantidad importante de nuevos estudiantes el próximo año, pone en riesgo programas importantes de todas las universidades, el mantenimiento de laboratorios especializados, así como las becas de una enorme cantidad de estudiantes.

Es claro que estos recortes que promueve el partido del gobierno, así como su fracción legislativa lo que buscan es expulsar a la población estudiantil de las universidades públicas para beneficiar el negocio de las universidades privadas, que cobran precios exorbitantes al estudiantado, pagan salarios de hambre al profesorado y en muchas ocasiones no garantizan la calidad de la educación. Estos recortes ponen en evidencia las verdaderas intenciones del gobierno, quieren unas universidades públicas ruinosas, así como buscan una seguridad social ruinosa para favorecer a las empresas privadas de salud.
Las prioridades presupuestarias del gobierno del Partido Pueblo Soberano son claras, aumentos millonarios para el ministerio de la Presidencia y el ministerio de Hacienda, con un abultado presupuesto para comunicación de casa presidencial, para intentar seguir engañando a la población; mientras recortan en salud, educación, pensiones, el IMAS, el PANI, entre otras instituciones sociales. Priorizan el pago de la deuda externa e interna, como aprendió Rodrigo Chaves en el Banco Mundial, de donde fue expulsado por acosador sexual, aplican la receta del FMI, pero no cobran a los grandes millonarios y a las grandes empresas los impuestos que les corresponden.

El Fondo Especial para la Educación Superior (en adelante FEES) antes se negociaba con los gobiernos de turno de manera quinquenal, de modo que permitía a las universidades públicas planificar sus proyectos y darles continuidad. Los planes quinquenales se han dejado de aplicar desde 2016. Desde esa fecha se han realizado negociaciones anuales, lo que ha generado incertidumbre y conflictos en la planificación de la educación superior. Este golpe a las U públicas ocurrió bajo el supuesto gobierno “progresista” de Luis Guillermo Solís del Partido Acción Ciudadana (hoy CAC), y contó con la connivencia y sometimiento del Consejo Nacionales de Rectores (CONARE) y el grueso de autoridades universitarias, en buena parte matriculadas y tributarias de ese proyecto político, que en la primera administración de Solís, pero más gravemente en la de Carlos Alvarado, con su disfraz progre, aprovechó para lanzar una ofensiva en toda la línea contra derechos laborales e impuso una severa austeridad fiscal, siguiendo las directrices del Banco Mundial y el FMI.
No por casualidad Carlos Alvarado tuvo como ministros de Hacienda a los nefastos Rodrigo Chaves y Nogui Acosta. El primero renunció astutamente para montar su proyecto político y hacerse de la presidencia hace 4 años, proyecto derechista que hoy alcanza continuidad bajo el nombre de Partido Pueblo Soberano (PPSO).
En ese contexto, año tras año el CONARE ha ido cediendo cada vez más a las restricciones de los gobiernos de turno. Se realiza una o a lo sumo dos marchas, y luego se firman acuerdos desventajosos, en la línea del deterioro del presupuesto universitario.

A continuación, presentamos algunas orientaciones para contribuir a llevar la lucha al triunfo.
Primero: Sin independencia absoluta de las autoridades universitarias no se puede avanzar. Un grave mal que atraviesan algunos sindicatos y federaciones estudiantiles es el clientelismo y dependencia de una fracción u otra de las autoridades universitarias y rectorías. La clase trabajadora y el movimiento estudiantil necesita trabajar en unidad para forzar a las rectorías a sostener la lucha por el presupuesto de manera consecuente.
Segundo: La rectoría de la UCR no ha sido capaz siquiera de llamar a Paro Activo y está más preocupada por lavar su cara ante los actos de corrupción denunciados anteriormente y por la disputa con otras autoridades universitarias que acarician el sueño de hacerse de la rectoría en esta coyuntura. Ya en la UNA se declaró anteriormente un paro activo de dos semanas (insuficiente pero lo más avanzado que ha habido hasta ahora). La consigna debe ser paro activo indefinido en las cinco universidades, de manera que el eje de toda la actividad académica (que no se suspende) es la movilización, la concientización, difusión y el trabajo con las comunidades en defensa de un FEES justo, que fortalezca la universidad pública para que haya, realmente, más oportunidades de estudio en las zonas rurales y costeras.
Tercero: Hay que denunciar e impedir que las diversas rectorías caigan en definitiva en la pelea interna entre las U públicas por la distribución del FEES, que es justamente la táctica divisionista de este nefasto gobierno.
Cuarto: Hacer asambleas unitarias intersectoriales de estudiantes, docentes y personas administrativas, por cada unidad académica, sede, recinto y centro de trabajo, que adopten democráticamente planes de luche y formen comisiones de trabajo, para multiplicar los esfuerzos y fortalecer el movimiento a gran escala.
Quinto: En ese marco son fundamentales las pasadas por aulas para concientizar a estudiantes e incorporarlos a las tareas y comisiones de trabajo. Así se hizo para las luchas contra el Combo del ICE y contra el TLC, hay que recuperar esa experiencia de lucha y ponerla en práctica para defender hoy el presupuesto.
Sexto: Debatir democráticamente en Asamblea General Abierta, Intersectorial e Interuniversitaria: ¿cuál es el monto y porcentaje del FEES realmente necesario (el 1 % que propone CONARE es apenas para sobrevivir a duras penas).
Séptimo: Búsqueda de acuerdos con los sindicatos del magisterio para un plan de lucha con el objetivo conjunto de la pelea por el 8 % del PIB para toda la educación pública.
Octavo: Visita a los colegios de secundaria, para tratar de incorporar a las personas estudiantes de Secundaria.

Estas son algunas ideas y orientaciones que aportamos. Si a integrantes de la comunidad universitaria les interesa conversar y enriquecer estas propuestas, lo invitamos contactarse con la redacción de Bandera Roja al teléfono 85110038 o al correo adrianjaencr@gmail.com.
El estudiantado y la juventud en Francia muestran el camino. La lucha estudiantil por la defensa del presupuesto de la educación pública como punta de lanza por la defensa de las garantías sociales, el inicio de la unificación de todas las luchas, por la salud, la educación, la electricidad, el agua, la seguridad y contra la corrupción de este gobierno que se retrata de cuerpo entero con todas las propuestas de recortes sobre las necesidades más acuciantes del pueblo y la clase trabajadora.
Unidad obrero estudiantil en defensa del presupuesto universitario y de la educación pública
Asambleas unitarias intersectoriales de estudiantes, docentes y personas administrativas, por cada unidad académica, sede, recinto y centro de trabajo
Unidad con todos los sectores sociales para promover la movilización conjunta, con miras a un plan de lucha para preparar una gran huelga nacional contra las políticas recortistas y antipopulares del gobierno Chaves-Fernández

