Pacto “patriótico” para la colaboración de clases

07/07/2026
Pacto patriótico 1

Por David Morera Herrera

El 29 de junio se informa en la prensa nacional que las fracciones legislativas de Liberación Nacional (PLN), Frente Amplio (FA) y Coalición Agenda Ciudadana (CAC), y la Red Nacional de Sectores Sociales (Renases) firmaron un “pacto patriótico” con el objetivo de construir soluciones conjuntas a las principales problemáticas del país. Renases reúne a su vez a organizaciones sindicales, agropecuarias, indígenas, ambientales, estudiantiles, académicas, territoriales, religiosas y movimientos sociales.

Teletica informa que: “(…) El pacto incluye, entre muchos otros, acuerdos para la defensa irrestricta del Estado Social de Derecho, el fortalecimiento de la institucionalidad democrática, el respeto a la Constitución Política, la separación e independencia de poderes, la libertad de expresión, la participación ciudadana y la plena vigencia de los derechos fundamentales. Además, defiende el respaldo a la lucha contra el crimen organizado, el fortalecimiento del presupuesto del Organismo de Investigación Judicial, Ministerio Público, Fuerza Pública y demás grupos policiales, y una “profunda transformación” de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) para establecerle controles democráticos y rendición de cuentas. El acuerdo también incluye la defensa y fortalecimiento de la Caja Costarricense de Seguro Social mediante un plan para el pago de la millonaria deuda estatal, la reducción de listas de espera, la crisis de especialistas y el respeto pleno a su autonomía”.

“Las partes firmantes también acordaron avanzar gradualmente hacia el cumplimiento del mandato constitucional de destinar el 8% del Producto Interno Bruto a la educación, fortaleciendo desde la primera infancia hasta las universidades públicas, además de garantizar la estabilidad laboral del personal docente, técnico-docente y administrativo”, precisó Renases.

Muchas y muchos compañeros honestos ven bien este proyecto político, con una consideración importante: hay que unir a todos los sectores para enfrentar al gobierno de Laura Fernández y Rodrigo Chaves, en virtud de su deriva cada vez más autoritaria. Lo entendemos, pero no nos parece la vía correcta.

A continuación, aportamos nuestra perspectiva de principios, táctica y estratégica.

La independencia de clase: principio inclaudicable

En la tradición, historia y enseñanzas del marxismo y el bolchevismo, el principio de la más férrea independencia de clase es irrenunciable, de manera categórica el rechazo a toda forma de cogobierno, así sea en el poder ejecutivo o legislativo, o de un frente común político permanente. Esta postura se deduce de la concepción marxista de la lucha de clases, que define que los intereses de la clase trabajadora son diametralmente opuestos a los de la clase patronal o burguesía, aunque se trate de sectores burgueses que eventualmente asuman el ropaje de “progresistas”. ¿Por qué? Pues poque, “por más que se vista de seda el burgués, burgués se queda”. Dicho de otro modo, por su posición económico social, el burgués o capitalista, siempre procurará incrementar sus ganancias en contra de los intereses de la clase trabajadora, por dos razones esenciales:

  1. La primera y más importante es porque la fuente de su fortuna, de su acumulación de capital, surge de la explotación de la fuerza de trabajo obrera. La clase trabajadora recibe un salario para su subsistencia y reposición de sus energías para seguir trabajando, pero no recibe una remuneración por todo su esfuerzo, parte del valor del trabajo de cada trabajador se lo deja el burgués, en forma de ganancia. Esto se hace más evidente en la clase obrera de las maquilas, construcción, servicios de las corporaciones (cadenas de comida rápida, grandes supermercados, etc.), agroindustrias (piñeras, bananeras, de la palma). Al burgués le interesa aumentar la cantidad de ganancia que extrae de sus trabajadores, pero no puede reducir los salarios a niveles imposibles para la clase trabajadora, por lo tanto, solo hay dos formas de aumentar las ganancias: aumentando la jornada de trabajo de sus empleados o con innovación tecnológica para acelerar y hacer más eficiente la producción, pero que es costosa, por lo que a su vez requiere de más acumulación de capital previa (cuyo origen primario es la explotación de la fuera de trabajo) para posibilitar esa reinversión.
  2. La empresa capitalista particular, debido a la feroz competencia de otras empresas en el mercado está obligada a aumentar sus ganancias permanentemente. De lo contrario afronta la posibilidad de la quiebra o absorción por empresas más grandes. Un ejemplo es como los supermercados nacionales han sido liquidados (salvo Automercado) por la gran Corporación norteamericana Walmart.

En el extremo opuesto, si los patrones aumentan las condiciones de explotación, reducciones salariales, recortes, reestructuraciones, despidos, aumento de la jornada de trabajo, para mantener o incrementar sus tasas de ganancia, la clase trabajadora obviamente se afecta directamente. Si tiene conciencia política de sus intereses de clase y está organizada, está también obligada a enfrentar al patrón contra esas medidas de precarización y miseria. Por ello los intereses de trabajadores y burgueses son incompatibles. Eso se llama lucha de clases, que Marx llamó el “motor de la historia”

Oportunismo y sectarismo, táctica y estrategia

Muchas y muchos podrían increparnos: pero ustedes son muy sectarios, extremistas. Hoy es necesaria la más amplia unidad para enfrentar el embate de un gobierno cada vez más autoritario y con un perfil abierta y cínicamente “anticomunista”. Cierto, pero discrepamos con el FA en el ¿cómo? Sin duda, es preocupante escuchar a la presidenta, a su superministro y sus acólitos tachando a uno de los partidos tradicionales de la burguesía costarricense el PLN, con un largo prontuario neoliberal, como “comunista”. También tachan de “comunista”, por supuesto al Frente Amplio que no lo es, a nuestro criterio, es más bien socialdemócrata vinculado el progresismo, tipo el PT de Lula en Brasil. El propio Ariel Robles explicó en campaña electoral que en un eventual gobierno del FA se respetarían las inversiones de las zonas francas, conservando incluso el régimen actual de exención tributaria, y por supuesto, en general la propiedad privada, lo que no tiene nada de comunista. Ciertamente los chavistas están provocando las condiciones ideológicas y políticas para una “cacería de brujas”.

Entonces se nos podría de nuevo increpar: ¿en ese contexto de ofensiva ultraderechista es acertado o no el impulso del Pacto Patriótico Costarricense? Pensamos que no, so pena de ir contra la corriente de la mayoría difusa de lo que se llama izquierda. Pero este asunto tiene sus bemoles.

En el PRT no somos sectarios redomados, no nos oponemos a los acuerdos tácticos y transitorios con fuerzas políticas burguesas. Depende. Si ayuda a la movilización alrededor de un asunto concreto y puntual de interés para la clase trabajadora y el pueblo, lo aceptamos sin reparo. Pero siempre marchamos con esas fuerzas burguesas por separado, sin frentes permanentes, ni confundiendo sus banderas con las nuestras. Un ejemplo fue la gran lucha contra el TLC en la que hicimos unidad para la acción con el PAC que en ese momento dirigía Otón Solís. Pero ni de lejos pensamos en un frente permanente, orgánico, que es muy distinto a esa unidad para la acción específica y episódica.

Antecedentes que vale la pena traer a cuentas:

El tratado de libre comercio (CAFTA)

En la gran batalla obrera y popular contra el TLC (CAFTA por sus siglas en inglés) en 2007, tanto el Frente Amplio como su aliado burgués “progresista” el PAC, en definitiva, sirvieron para desmovilizar hacia la vía muerta electoral. En un momento en que el gobierno de Arias estaba contra las cuerdas por la enorme movilización popular, esas fuerzas políticas le dieron el oxígeno que necesitaba. La trampa fue el referéndum con el que el régimen en su conjunto y los grandes empresarios utilizaron todos sus recursos mediáticos, extorsiones, como obligar a sus empleados a votar por el Si al TLC ordenándoles que en la urna sacaran una foto desde su móvil de la boleta electoral comprobando que votaron por el Si, como requisito para seguir contratados, mentiras abyectas a los trabajadores en plantas agrícolas e industriales en boca de Oscar Arias, prometiendo puentes, caminos y asegurando que con el TLC vendrían en BMW a los trabajos y no en moto o en bicicleta.  La cereza del pastel fue la noticia de CNN de un supuesto experto yanqui, violentando la veda electoral en el espacio con mayor audiencia de Teletica, afirmando que Costa Rica se aislaría tanto como Cuba si no se aprobaba el TLC y directamente hicieron también uso del fraude.  Finalmente, lo que el gobierno y sus aliados no lograron en las calles lo impusieron con este amañado referéndum: derrotar al movimiento del No al TLC por escaso margen. No fue una derrota cualquiera, fue el inicio de un proceso prolongado, con sus altibajos, de profundo retroceso del movimiento obrero y popular.

¿Cuál fue la respuesta política posterior del FA?
El frente antineoliberal; la alianza por costa rica

En la edición de mayo del 2011, Bandera Roja N° 79 nos referimos críticamente al documento: “El Frente Amplio y la Unidad de las Fuerzas Progresistas”. En el mismo se indica, entre otras cosas, lo siguiente: “La convergencia de partidos políticos, movimientos sociales y personas independientes, en un bloque progresista-popular es posible, como se comprobó con la gran gesta patriótica contra el TLC”. Y más adelante agrega: “Queremos expresar nuestra voluntad de caminar juntos, de articular esfuerzos unitarios en el terreno de la acción política, de la movilización social y la participación electoral. Estamos abiertos y dispuestos a (…) una convergencia que se construya en los desafíos cotidianas y en la lucha democrática electoral, que permita que una nueva mayoría acceda al gobierno para impulsar otra política en beneficio del pueblo. La construcción de esa coalición electoral progresista para el 2014, con sólidas y amplias mayorías en el parlamento (…) es posible con la unidad de las fuerzas progresistas y decentes de nuestra patria”.

La verdad es que la ilusión del FA era electoral, en procura de lo que llamó la gran alianza o frente antineoliberal con el PAC al que catalogó como progresista. ¿Cuál fue el saldo de ese operativo? Pues muy malo para los sectores obreros y populares. No tardó mucho en demostrarse con hechos.

Más adelante, en Bandera Roja N° 83, diciembre 2011, planteamos que: “(…) el diputado José María Villalta del FA fue el primero que postuló a su colega del PAC: Juan Carlos Mendoza como presidente legislativo y fue uno de los más decididos y entusiastas impulsores de la “Alianza por Costa Rica”, que el 1° de mayo se dio a conocer como un bloque anti-PLN, incluyendo las fracciones del PUSC, ML, PAC, PASE y FA. Se ponía en práctica así la vocación “unitaria” del FA con tan disimiles fuerzas políticas. (…) bajo la flamante presidencia de Mendoza y la Alianza por Costa Rica, fue el voto de 56 diputados favorable a la reforma que da rango constitucional al solidarismo, arma antisindical privilegiada de los patrones. Esta reforma se aprueba con el voto de todas las fracciones legislativas, salvo la del diputado Villalta. Tempranamente advertimos que ya se revelaba el carácter reaccionario de la Alianza por Costa Rica, que lejos de ayudar a la organización y movilización popular, se desnuda como un ancla en su cuello.

(…)Todas las ilusiones y las tratativas diplomáticas de la cúpula del Frente Amplio con el PAC, el 17 de septiembre terminaron estrepitosamente estrellándose contra la pared, a partir del sorpresivo pacto de Otón Solís (PAC) con el Gobierno de Laura Chinchilla (…) a fin de imponer el paquete de impuestos para aliviar el déficit fiscal que los gobiernos de turno (en particular el de Oscar Arias) han generado adrede, con el saqueo del patrimonio nacional, la concesión de obra pública, el clientelismo y el paraíso fiscal para los inversionistas, que desde luego continúa intocable”.

Un proyecto para atar al movimiento popular al juego parlamentario

Pero ya son suficientes antecedentes. Está más que demostrado que el reformismo “progre”, que se apoya en sectores de la clase media universitaria y sectores de la burocracia sindical, no es que no aprende de esas experiencias, sino que refleja su acomodo al régimen del que es tributario, como ala “izquierda”.

Volviendo al Pacto mencionado se nos informa en Teletica: “(…) la idea es que todos los involucrados integren equipos técnicos y políticos permanentes que permitan canalizar propuestas legislativas provenientes de los sectores sociales y fortalecer el control político desde la Asamblea Legislativa”.

Ningún llamado a la movilización contra este gobierno nefasto, ningún plan de lucha, el único eje del Pacto es invitar a los “sectores sociales” a girar en torno a propuestas legislativas, con escasa o nula posibilidad de avanzar, en vista de la mayoría decisiva del PPSO en el parlamento y en comisiones.

¿Cuál será la solidez de ese pacto?  Será en extremo frágil. Es más, vaticinamos su pronto resquebrajamiento (como sucedió con la Alianza por Costa Rica ya analizada) ante los mazazos de este gobierno nefasto, y la práctica de compra de votos y curules en el parlamento, la crisis económico social que tenderá a profundizarse, los conflictos inter- burgueses ¡Nosotros apostamos por la lucha de clases!

Con personajes del PLN no podemos tener confianza alguna, tampoco en el CAC, con su bancada unipersonal Claudia Dobles, que estuvo en el gobierno del PAC supuestamente “progre” que acabó siendo el gobierno que más avanzó en la contrarreforma neoliberal, el de su esposo Carlos Alvarado.

Una prueba de fuego: seguridad

El paquete de leyes de “mano dura” de Fernández- Chaves está diseñado a lo Bukele. Es alarmante. Se basan en la inseguridad ciudadana real para militarizar y quitar derechos constitucionales, al debido proceso, a la defensa.  Pero no hay un acuerdo claro de ese pacto en la materia. Solo frases generales. Sin embrago, el PLN no ha perdido el tiempo y ha actuado por su propia cuenta.

Como indica Teletica “(…) La fracción del Partido Liberación Nacional (PLN) insistió a la presidenta Laura Fernández convocar, durante las sesiones extraordinarias, cinco proyectos de ley en materia de seguridad, de su propia cosecha”. Desconocemos cuales son esos proyectos, pero cabe la pregunta ¿por qué no se consensuaron antes en este famoso pacto? Al menos luce sospechoso.

Por una izquierda clasista y revolucionaria, que se construya desde las bases y para la lucha en las calles

En Bandera Roja N 79 ya citada escribimos la siguiente conclusión, que nos parece completamente vigente por lo que no agregaremos ni una sola palabra:  “(…) no son las maniobras legislativas y los pactos oportunistas, para acumular una porción más de influencia institucional, lo que se impone, no es la carrera por obtener a toda costa más cuotas de poder, votos, curules, como si se acumularan acciones en una empresa,  en fin, no es buscar ser “opción de poder” en el marco de la podrida maquinaria de este Estado burgués neocolonial , sino lo que corresponde, es forjar la alianza social revolucionaria, desde abajo, para la lucha en las calles, que será la decisiva. En ese camino, y con esas coordenadas, el PRT desea dialogar honestamente con todos y todas las luchadoras sociales del país, para debatir el perfil, las tareas y desafíos de la izquierda revolucionaria.”